Garantizar el acceso y la pertinencia de los jóvenes estudiantes mexicanos que representen las clases más vulnerables, desde el punto de vista socioeconómico, en la educación superior tecnológica, nos exige como institución de este nivel reorientar la mirada, sus esfuerzas, su talento, su conocimiento y su pasión, en pos de una formación integral de calidad.
La vorágine de nuestro tiempo, más las presiones por atender con oportunidad los asuntos institucionales, demandan un mayor esfuerzo para planear y establecer claramente visiones, misiones y como alcanzarlas, más difícil aún, es hacer los altos necesarios para cuestionar, repensar y reformular paradigmas de la educación superior. Sin embargo existen preocupaciones y valoraciones que forman parte de toda una filosofía de la educación construida a través de los sesenta años que cumple la Educación Superior Tecnológica en el País, lo que se ha reconocido además por otras instituciones, son cuatro preocupaciones y valoraciones que ameritan discutirse.
* Primero, el ideal de la excelencia al que puede considerarse perverso ya que ninguna filosofía había considerado o tenido la ilusoria pretensión de proponerse hacer hombres perfectos. Mejores si podemos y debemos ser; perfectos no. Nuestra misión como institución es y será formar a nuestros estudiantes en la realidad, invitándolos a desarrollar su autoestima y a ser mejores y madurar, pero asumiendo siempre su riesgosa condición humana, y a estrechar lasos solidarios con todos, sobre todo con los más débiles.
* Segundo, los equívocos de la Calidad educativa, al respecto de lo que sugirió enfatizar la calidad en la interacción Maestro – Alumno y centrarla en formar hábitos de auto exigencia. El Tecnológico propone una educación de calidad, será la que nos estimule a ser mejores, pero también que nos haga comprender que todos estamos necesitados de los demás, que somos seres en el límite, a veces triunfadores y a veces perdedores. Una Educación de Calidad, es la que forma un hábito razonable de exigencia.
* Tercero, el error de una sociedad del conocimiento sí solo, contempla, un conocimiento útil a la economía y subordina a la institución, a la empresa. Decimos, si a la sociedad del conocimiento que incluya la universalidad de los saberes humanos y advertimos contra la trampa de convertir a la institución en fábrica de inventos prácticos, ellas son creaciones de Homo Sapiens, no reduzcamos nuestro tecnológico a talleres de Homo Faber. Y finalmente la prisión del conocimiento racional, prisión, que se debe romper para abrir la educación a otras dimensiones del ser humano, incluyendo una revisión del sentido de hacer científico. Al conocimiento científico que busca explicaciones, hay que añadir el conocimiento cultural que busca significados. La mente humana tiene una naturaleza diferente al de la computadora perfecta, puede descubrir y descifrar significados diferentes de un mismo hecho, su función distintiva es comprender, más allá de la función del conocimiento científico que es explicar.
En este marco y con la finalidad de cumplir cabalmente con la misión y visión institucional del propio instituto se trabajó de manera colectiva en la planeación estratégica, táctica y operativa de la institución, considerando los cambios más significativos de los últimos años, el uso de las TIC´s innova a las prácticas dela ingeniería, la velocidad a las innovaciones, su proliferación y la obsolescencia del conocimiento crean nuevas profesiones. El escenario prospectivo para la proyección 2030 consistirá en una dinámica de mercado de la ingeniería global, la consideración de las TIC´s como punto de inflexión, oportunidades y amenazas, y una ingeniería que gira alrededor de cuatro ejes temáticos; capital humano, desarrollo tecnológico, infraestructura y políticas públicas.
En la integración del Programa Institucional de Innovación y Desarrollo (PIID) 2007 – 2012, el Tecnológico refrenda su compromiso con la sociedad Réyense, de contribuir con el desarrollo sostenible y las diferentes regiones que colindan con este, en este documento rector, se han planteado, objetivos, metas, estrategias y líneas de acción, a través de los cuales se identifica su contribución a los retos del Programa Sectorial de Educación Federal y Estatal 2007 – 2012. Así mismo, en este documento queda de manifiesto el rumbo que el Instituto Tecnológico Superior de Los Reyes tendrá en sus próximos cuatro años.